domingo, 16 de marzo de 2008

Animales 19/03/08

Iba en un auto, en un carretera al lado del mar, con un conocido, E, y le decía: para, espérame acá que ya vuelvo. Y salí del auto caminando hacia una colina que estaba por ahí cerca. Subí el cerrito y arriba había una iglesia en donde estaban haciendo una misa. Yo entraba y me sentaba al final. La iglesia no era como las típicas iglesias. Era más bien como un cuarto grande con ventanas en todo el costado derecho. Había una cruz con la imagen de un cristo al frente y los asientos, típicos de iglesia, estaban dispuestos en semi circulo mirando hacia el curita que oficiaba. Bueno, una vez que me senté al final comencé a mirar a la gente que asistía a la misa. Y sentí unos gritos de admiración. Me paré de mi asiento y me dirigí a la ventana ante la mirada atenta de los fieles. Miré por la ventana y abajo (ya q estaba en una colina) había una playa rodeada por grandes árboles. En la playa estaban varadas 3 ballenas. Eran enormes y una de ella se notaba que era bebé. Eran como azules y con listones gris. Junto a ellas estaba mi marido, J, sacándoles fotos. En ese momento pensé que se podían morir y en mis pensamientos vino una sola idea: Que venga una ola y las arrastre al mar... y así pasó. Fin.

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